XXV años de Vida Consagrada

En un ambiente de profunda gratitud, alegría y sencillez evangélica, la comunidad de La Piedad nos abrió sus puertas y su corazón para celebrar un hito muy especial: los XXV años de Vida Consagrada de nuestro querido hermano Tomás, OFMCap.

Esta celebración no fue un hecho aislado, sino que se entretejió de manera providencial con grandes acontecimientos que marcan nuestra identidad y memoria histórica:

  • Los 498 años de la Reforma Capuchina: Recordando nuestros orígenes de renovación y retorno a las fuentes del Evangelio.
  • La fiesta de Santo Tomás: El marco litúrgico perfecto para celebrar el nombre y el patrocinio del festejado.
  • El VIII Centenario de la Pascua de San Francisco: Caminando con la mirada fija en el tránsito de nuestro Seráfico Padre hacia los cielos.

Una celebración al estilo franciscano: Significativa y sencilla

Fieles al carisma que nos legó San Francisco, la eucaristía y el posterior compartir fraterno se caracterizaron por una profunda sencillez. Los Hermanos Menores Capuchinos nos reunimos para rodear al hermano Tomás, testimoniando que la vida comunitaria es el espacio donde la gracia de Dios se hace visible.

La Piedad, Michoacán, fue el escenario idóneo donde la calidez de la gente y la belleza de la fe local se unieron a nuestro canto de alabanza por estos 25 años de entrega, servicio y testimonio.

“Alabado seas, mi Señor, por la fidelidad de tus siervos”. Este aniversario es un recordatorio para todos nosotros de que el llamado de Dios es un camino diario de gracia y renovación.

¡Felicidades, Hermano Tomás!

Querido Hermano Tomás: Toda la fraternidad capuchina y la comunidad que te acompaña nos unimos en una sola oración por ti. Pedimos al Buen Dios que siga bendiciendo abundantemente tu vida, que conserve la frescura de tu entrega y que San Francisco y la Virgen María sigan guiando tus pasos en este camino de minoridad.

¡Que el Señor te dé la paz y te conceda muchos años más de bendecido ministerio!